Encontramos amor a pesar de que estábamos rodeados de cerdos y no de diamantes,
un poco bajo las sábanas del motel donde nos acostamos por primera vez,
a pesar de nuestros excesos de cerveza y hierba,
de las ojeras y el vómito en el cabello,
aunque las botellas nos hicieran trizas las cabezas,
encontramos amor aunque la mierda nos llegaba hasta el cuello,
aunque violaron todo el amor que habíamos perdido
y el llanto nos acuchillaba las gargantas,
no importaron los nudos que nos estrangulaban el corazón,
ni los escupitajos que recibimos en cara...
porque para mí tu piel es como un amanecer de terciopelo,
porque se me enciende la luna cada vez que te miro
porque la primera vez que mordí tus labios el mundo se detuvo,
y hasta las guerras se apaciguaron.









